En Colombia se ha logrado identificar y caracterizar 1,508 industrias ladrilleras considerando 15 departamentos, los cuales anualmente producen cerca de 13 millones de toneladas de materiales cerámicos en el año. Este alto número de empresas enfrentan un desafío significativo, dado que, utilizan como combustible principal el carbón lo que genera una cantidad importante de emisiones de gases de efecto invernadero y contaminantes atmosféricos.
El uso del carbón en la industria ladrillera colombiana tiene varios impactos negativos como: emisiones de carbón negro, contaminación al aire e impacto en la salud pública. Por lo anterior, para abordar estos desafíos el gobierno colombiano y organizaciones internacionales como la Coalición Clima y Aire Limpio (CCAC) están trabajando juntos para promover la transición hacía tecnologías más limpias y eficientes en la industria ladrillera colombiana.
Teniendo en cuenta lo anterior, surge la necesidad de desarrollar una solución tecnológica eficiente que permita la sustitución de energéticos convencionales en hornos de cocción de ladrillo tradicionales. Dicho esto, se tiene como foco principal un impacto de forma directa donde se busca desarrollar un modelo de negocio que permita la comercialización de GLP como fuente de bajas emisiones apalancado por medio de mejoras en la estructura del horno, generar eficiencia con la disminución del consumo eléctrico, reducción de emisiones atmosféricas y disminución de los costos operacionales de la ladrillera, y por otro lado, de forma indirecta, la sustitución energética de los combustibles altamente contaminantes como el carbón y leña, lo que, genera un aporte a los objetivos de transición energética del país.
¿Qué es?
Es una reconversión tecnológica para la sustitución de combustibles altamente contaminantes en el proceso de cocción de ladrillo, e implementación de otro tipo de soluciones que generen eficiencias energéticas, el uso de combustibles de bajas emisiones y la diversificación con fuentes de energías renovables.
¿Cómo se hace?
A partir de la caracterización del proceso productivo mediante ingeniería de balance de masa y energía, con el fin de perfilar los hornos de secado tradicionales, validando los parámetros de los procesos de operación, diseño del horno, tecnología utilizada y consumos energéticos.